Algunos desastres son causados por las actividades humanas, que alteran la
normalidad del medio ambiente. Algunos de estos tenemos: la contaminación del
medio ambiente, la explotación errónea e irracional de los recursos naturales
renovables como los bosques y el suelo y no renovables como los minerales, la
construcción de viviendas y edificaciones en zonas de alto riesgo.
Los efectos de un desastre pueden amplificarse debido a una mala
planificación de los asentamientos humanos, falta de medidas de seguridad,
planes de emergencia y sistemas de alerta provocados por el hombre se torna un
poco difusa.
A fin de la capacidad institucional para reducir el riesgo colectivo de
desastres, éstos pueden desencadenar otros eventos que reducirán la posibilidad
de sobrevivir a éste debido a carencias en la planificación y en las medidas de
seguridad. Un ejemplo clásico son los terremotos, que derrumban edificios y
casas, dejando atrapadas a personas entre los escombros y rompiendo tuberías de
gas que pueden incendiarse y quemar a los heridos bajo las ruinas.
Imagenes de los desastres naturales: